Palabras de la Embajadora Dogu en el Taller sobre Piratería Digital de la Oficina de Patentes y Marcas de EE. UU.

Buenos días, 

¿Alguien ha visto algún evento deportivo por televisión sin pagar por el acceso a la transmisión? 

¿Quién tiene acceso a Hulu, HBO, Paramount Plus o Netflix sin pagar por una suscripción? 

Veo algunos riéndose ahora, pero no es broma… 

 Eso es piratería. 

Pues sobre este importante tema es que se estará hablando en los próximos tres días. 

Quiero darle la bienvenida a las delegaciones de El Salvador, Guatemala, Costa Rica y la República Dominicana. 

También quiero agradecer el apoyo de nuestros socios del gobierno de Honduras: 

  • El Instituto de la Propiedad; 
  • La Dirección General de Propiedad Intelectual; 
  • El Poder Judicial; 
  • La Escuela Judicial de Honduras, “Francisco Salomón Jiménez”; 
  • La Comisión Nacional de Telecomunicaciones, CONATEL; 
  • El Ministerio Público; 
  • La Escuela de Formación del Ministerio Público, “Orlan A. Chávez”; 
  • La Policía Nacional; 
  • Y la Agencia de Regulación Sanitaria, ARSA. 

También a mis colegas de la Embajada y de la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos, por sus esfuerzos para hacer este taller posible. 

La piratería digital es un problema notable en todo el mundo.  Los avances tecnológicos han facilitado que sea muy fácil y eficiente difundir contenidos pirateados.  Lamentablemente, estos compiten de manera desleal con los servicios legítimos del comercio electrónico.  Interrumpen la distribución que los titulares de derechos de autor y las plataformas en línea utilizan para proporcionar contenidos con licencia. 

Hemos visto que la distribución sin licencia de obras protegidas por derechos de autor ha ido en aumento en muchos países de América Latina y el Caribe durante varios años.  Los países que ustedes representan cuentan entre ellos. 

El acceso y la entrega no autorizada de la programación televisiva adoptan muchas formas.  Utilizan diferentes tecnologías.  Y, a medida que han avanzado y se han desarrollado nuevos métodos legítimos de entrega, también se han desarrollado nuevas formas de piratería para eludir esos sistemas legítimos de entrega.  Por ejemplo, vemos la piratería a través de la piratería digital, la piratería de cable, la piratería de señales satelitales y los dispositivos ilegales de transmisión.   

Un área que destaca en los tipos de contenido es la piratería de las retransmisiones deportivas, pero ciertamente no es la única.  Les daré un ejemplo para entender la magnitud del problema. 

En 2020, hubo una revancha por el título mundial de boxeo de peso pesado. Era entre Deontay Wilder y Tyson Fury.  Según los informes, hubo un estimado de 800,000 a 850,000 compras legales de la revancha. Al mismo tiempo, una empresa anti-piratería, VFT Solutions, rastreó entre 10 y 20 millones de vistas en vivo de la pelea en las principales plataformas de redes sociales, y otros 10 millones de vistas inmediatamente después de la pelea.  Entonces, de los 10 a 20 millones de fanáticos que vieron el combate en vivo, solo alrededor de 850,000 compraron la pelea legalmente. 

Esto solo muestra lo importante que es centrarse en tomar medidas enérgicas contra la piratería.  Garantizar una efectiva observancia de los derechos de propiedad intelectual no solo contribuye a preservar y crear empleos y fomentar el crecimiento económico, sino que también crea igualdad de condiciones para la competencia leal en el mercado. 

Asimismo, genera incentivos para la inversión en innovación.  Los derechos de propiedad intelectual crean incentivos para los empresarios, los artistas, las empresas y los inversionistas. 

Los derechos de propiedad intelectual, al igual que los que protegen las obras creativas, pueden abarcar un componente vital de la economía de un país.  Por ejemplo, en 2019, las principales industrias de derechos de autor de los Estados Unidos representaron aproximadamente el 7.41% de la economía estadounidense, es decir, 1,500 millones de dólares.  

Está claro que a todos nos interesa fomentar un entorno en el que los creadores y proveedores de contenidos puedan prosperar.  Es por eso que es tan importante para nosotros comunicarnos y aprender unos de otros sobre cómo abordar este problema, y por qué programas como estos son tan valiosos. 

Estoy segura de que aprovecharán esta oportunidad para compartir ideas, crear enlaces entre las agencias del gobierno de Honduras y las delegaciones de los países de la región.  Al final, todos debemos trabajar juntos para combatir la piratería digital. 

Gracias, y que tengan un taller exitoso.