Palabras de la Embajadora Dogu en Congreso 5 Más Allá

¡Buenos días! 

Ser una mujer de negocios es diferente que ser un hombre de negocios. Algunas de las diferencias se deben a expectativas externas de género y cultura, pero otras diferencias provienen desde nuestro interior. 

La semana pasada hablé con varias dueñas de negocios de mujeres cuyas historias ayudarán a destacar algunas de estas diferencias.  Una visita fue a una increíble escuela privada aquí en Tegucigalpa. La Sunshine School es propiedad y está operada por mujeres, y tiene un enfoque especial en educación STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas). 

La dueña recientemente recibió un préstamo para pequeñas empresas de Banco LaFise, permitiéndole hacer crecer su negocio. Durante nuestra conversación, la dueña me dijo algo impactante: “Nunca pensé en mí misma como empresaria, me veía a mí misma como educadora.” 

Supongo que muchas de ustedes pueden tener la misma tendencia. ¿También se consideran empresarias? Como mujeres, tendemos a subestimarnos y subestimar nuestras contribuciones.  

Eso puede frenarnos de pensar en grande y centrarnos en expandir nuestros negocios.  Estamos aquí para ayudarte a hacer ese cambio hacia la mentalidad de empresaria. A continuación, como mujeres, debemos enfrentar estereotipos de género y normas culturales. Mucha gente piensa que las mujeres son menos capaces, o creen que las mujeres deben hacer todo el trabajo en el hogar y cuidar de los hijos. Incluso cuando las mujeres son muy capaces, a veces no son incluidas en el negocio familiar o reciben la educación adecuada. 

Pero a veces la vida cambia rápidamente. La semana pasada también hablé con dos jóvenes y exitosas productoras de café que compartieron sus historias conmigo. Ambas mujeres no estaban trabajando fuera de casa hasta que llegó la tragedia.  En un caso, su padre murió de COVID y él era el único que mantenía a la familia con su finca. En el otro caso, una joven madre de tres hijos quedó viuda y se encontró con una finca y sin forma de mantener a su familia, porque nunca había aprendido nada sobre la producción de café. 

Pero ambas mujeres tuvieron éxito. Al igual que todas ustedes, buscaron formación. Hoy en día, están administrando fincas que producen el café de la más alta calidad en sus áreas y con el costo de producción más bajo. Administrar sus fincas como negocios y no solo como tierras con árboles de café hace una gran diferencia.  No solo han mantenido a sus familias, sino que han aumentado significativamente los ingresos familiares. Y ahora están capacitando a otras jóvenes mujeres y compartiendo sus historias de empoderamiento e independencia financiera. 

Hoy quiero celebrar a las heroínas no reconocidas de Honduras: las mujeres emprendedoras. En diversos sectores como el comercio minorista, la artesanía y la agricultura, están tejiendo una historia de resiliencia, creatividad y empoderamiento económico. 

Bienvenidos a la celebración de mujeres emprendedoras, donde cada historia es un testimonio de la fuerza y la creatividad. Es un placer estar frente a ustedes en esta ocasión tan especial, rodeada del espíritu emprendedor que define a sus comunidades. 

En cada mercado, en tierras agrícolas fértiles, y en los pasillos de los negocios locales, las mujeres están a la vanguardia de la actividad económica. Los productos que producen representan la columna vertebral económica de muchas familias. Para los gobiernos, crear un entorno donde negocios liderados por mujeres puedan prosperar es un compromiso para apoyar a familias Hondureñas.  

El marco regulatorio debe diseñarse con una comprensión profunda de los desafíos que enfrentan las mujeres en diferentes sectores. Reducir los obstáculos burocráticos, garantizar un acceso justo al mercado, y respaldar iniciativas locales son pasos vitales. 

Los gobiernos desempeñan un papel fundamental para empoderar a las mujeres emprendedoras. Nuestra meta va más allá de simplemente mantener estos negocios. Buscamos impulsar sus aspiraciones, brindándoles la oportunidad de alcanzar nuevos niveles de éxito y prosperidad. 

La Embajada de los Estados Unidos es su socio en este esfuerzo. Nuestro compromiso va más allá de las palabras, y se refleja en acciones concretas a través de programas como el de hoy y la Academia para Mujeres Emprendedoras (AWE) entre otras. 

AWE está diseñada para equipar a las mujeres con las habilidades y conocimientos necesarios para construir y escalar sus negocios. El acceso a la financiación es un factor crítico en el éxito de cualquier negocio. Y la Embajada de los Estados Unidos está trabajando activamente para cerrar esta brecha. A través de programas, como nuestra asociación con el Banco LaFise que mencioné antes, facilitamos acceso al capital necesario para la expansión, la innovación, y el crecimiento sostenido.  

Volviendo a la historia de la Sunshine School, la dueña me explicó cómo iba de banco en banco buscando un préstamo. Pero, al igual que muchas mujeres, le negaron muchas veces porque no tenía un historial previo de pago de préstamos y nada que ofrecer como garantía. 

Banco LaFise otorgó el préstamo utilizando garantías del gobierno de los Estados Unidos. ¿Saben cuántas veces Banco LaFise ha tenido un negocio propiedad de mujeres que no paga su préstamo? ¡Cero!  La dueña dijo que casi se rindió, pero hoy su escuela está abierta y sus estudiantes están compitiendo en competencias mundiales de robótica en países como Brasil y Singapur. 

Esta conferencia debe ser más que una simple reunión. Debe ser una plataforma de colaboración, aprendizaje y networking en diversos sectores. La inversión privada puede ser el catalizador para ampliar estos negocios, llegando a nuevos mercados y amplificando su impacto. 

Por lo tanto, para impulsar este motor clave en el desarrollo económico, los gobiernos deben enfocarse en políticas económicas que atraigan inversión privada. A las mujeres emprendedoras en Honduras, les ofrezco palabras de admiración y aliento. Juntos, podemos crear un entorno de prosperidad económica, riqueza cultural y crecimiento inclusivo.  

Muchas gracias.